En el Día Internacional de la Democracia, destaquemos su definición como un derecho fundamental de la ciudadanía, que debe ejercerse en condiciones de libertad, igualdad, transparencia y responsabilidad, con el debido respeto a la pluralidad de opiniones y en beneficio del interés público.
Durante 2026, numerosos países celebrarán elecciones nacionales, con diferentes sistemas y modalidades de votación.
Entre los principales procesos electorales del año se encuentran Portugal, Costa Rica, Colombia, Perú, Eslovenia, Armenia, Suecia, Brasil, Bosnia y Herzegovina, Serbia, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Cabo Verde y Gambia, entre otros.
En los últimos meses del año se concentran elecciones de relevancia internacional, como las parlamentarias de Suecia (13 de septiembre), las elecciones generales de Brasil (4 de octubre), las legislativas de Estados Unidos (3 de noviembre) y las elecciones generales de Nueva Zelanda (7 de noviembre).
El calendario electoral internacional permite conocer y comparar las distintas formas en que las sociedades organizan sus procesos de elección y participación ciudadana.
Elecciones en el mundo en este 2026
2026 es un año electoral muy importante a nivel mundial. Según IFES, están previstas elecciones ejecutivas o legislativas en 66 países, además de referendos en varios Estados. En conjunto, los países que realizan elecciones nacionales representan más de 1.500 millones de personas, cerca de una quinta parte de la población mundial.

Listado de próximas Elecciones:
🇸🇪 Suecia – 13 septiembre
🇧🇷 Brasil – 4 octubre
🇧🇦 Bosnia y Herzegovina – 4 octubre
🇨🇿 República Checa – 9/10 octubre
🇷🇸 Serbia – 25 octubre
🇮🇱 Israel – 27 octubre
🇺🇸 Estados Unidos – 3 noviembre
🇳🇿 Nueva Zelanda – 7 noviembre
🇨🇻 Cabo Verde – 15 noviembre
🇬🇲 Gambia – 5 diciembre
🇭🇹 Haití – diciembre
🇸🇸 Sudán del Sur – 22 diciembre
Declaración Universal sobre Democracia: Los principios de la Democracia
1. La democracia es un ideal y una meta universalmente reconocidos, fundamentado en valores comunes compartidos por los pueblos de todo el mundo, independientemente de las diferencias culturales, políticas, sociales y económicas. Es, por tanto, un derecho fundamental de la ciudadanía que debe ejercerse en condiciones de libertad, igualdad, transparencia y responsabilidad, con el debido respeto a la pluralidad de opiniones y en aras del bien común.
2. La democracia es tanto un ideal que debe perseguirse como una forma de gobierno que debe aplicarse según modalidades que reflejen la diversidad de experiencias y particularidades culturales, sin menoscabar los principios, normas y estándares reconocidos internacionalmente. Se trata, por lo tanto, de un estado o condición en constante perfeccionamiento y siempre perfectible, cuyo progreso dependerá de diversos factores políticos, sociales, económicos y culturales.
3. Como ideal, la democracia busca esencialmente preservar y promover la dignidad y los derechos fundamentales del individuo, lograr la justicia social, fomentar el desarrollo económico y social de la comunidad, fortalecer la cohesión social y promover la tranquilidad nacional, así como crear un clima propicio para la paz internacional. Como forma de gobierno, la democracia es la mejor vía para alcanzar estos objetivos; además, es el único sistema político con capacidad de autocorrección.
4. El logro de la democracia presupone una auténtica colaboración entre hombres y mujeres en la gestión de los asuntos de la sociedad, en la que trabajan en igualdad y complementariedad, enriqueciéndose mutuamente a partir de sus diferencias.
5. Un estado democrático garantiza que los procesos mediante los cuales se accede al poder, se ejerce y se alterna permiten una competencia política libre y son producto de la participación abierta, libre y no discriminatoria del pueblo, ejercida de conformidad con el estado de derecho, tanto en la letra como en el espíritu.
6. La democracia es inseparable de los derechos enunciados en los instrumentos internacionales citados en el preámbulo. Por consiguiente, estos derechos deben aplicarse de manera efectiva y su correcto ejercicio debe ir acompañado de responsabilidades individuales y colectivas.
7. La democracia se fundamenta en la primacía de la ley y el ejercicio de los derechos humanos. En un Estado democrático, nadie está por encima de la ley y todos son iguales ante ella.
8. La paz y el desarrollo económico, social y cultural son condiciones y frutos de la democracia. Por lo tanto, existe una interdependencia entre la paz, el desarrollo, el respeto y la observancia del estado de derecho y los derechos humanos.
